Fiebre infantil

A todos nos preocupa que nuestros hijos tengan fiebre. La medicina tradicional combate con medicinas la presencia de fiebre como si fuera algo malo.

Pero ¿realmente es así?

Veamos la lectura que le damos nosotros al importante papel que juega la fiebre en nuestro organismo.

El Dr. Hamer, nos regaló, fruto de sus maravillosas investigaciones, la comprensión de lo que es la fiebre, los procesos infecciosos y el papel de los microorganismos en las enfermedades.

Sabemos que toda enfermedad tiene dos fases: una fase que llamamos de conflicto activo, en la que la persona está viviendo un conflicto emocional que aún no ha resuelto, y una fase que llamamos de reparación, en la que la persona ya encontró solución a su conflicto; ya sea porque cambió su percepción frente a la situación o porque los factores externos de estrés simplemente cesaron.

Entendemos que los procesos infecciosos se dan particularmente en la segunda fase, fase de reparación. Ahí el cerebro automático permite la presencia de cierto tipo de microorganismo para reparar el “daño” que la fase de conflicto ha generado en el organismo. Sabemos por lo tanto que no es un proceso aleatorio ni una invasión bacteriana, sino un plan gestionado y acompañado por el cerebro automatico: tronco y cerebelo.

Cada temperatura supone una función especifica y diferente.

En esta segunda fase, el cuerpo está restableciendo las condiciones originales y a menudo a través de la fiebre modula el crecimiento de los microorganismos, haciendo subir primero a 38 o 38.50 la temperatura del cuerpo. Si la temperatura sube hasta 39 o 39.5 el crecimiento de la población microbiana experimentará una detención. En este punto la reparación seguirá dándose. Si llegara a subir a 40 o 40.5 entonces ya empieza una destrucción de las poblaciones bacterianas. Eso significaría que el trabajo que estos microbios tenían que realizar, de reparación, ya fue hecho y por lo tanto, es hora de eliminar las bacterias.

Diremos por lo tanto que la presencia de fiebre nos habla de una integración de la información microbiana.

Las buenas madres saben que cuando sus hijos están pasando por un aprendizaje significativo, en sus vidas, pasan por un episodio de fiebre, después del cual, la situación se resuelve y el niño crece.

En resumen : la presencia de fiebre nos dice que el sistema inmunitario funciona adecuadamente para integrar la información microbiana y para modular su trabajo . Para que este sea más eficiente.

Esa es la razón por la que la fiebre debe ser tolerada y aceptada en la medida de lo posible, hasta un cierto nivel, por supuesto.

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